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Lo que cambia, lo que no y la vida en el medio.

Creo en el cambio. En la transformación constante. En esa capacidad que tenemos de renovarnos, de pulirnos. Y me gusta que sea así. Cambio por mí, porque quiero ser mejor. Y cambio por los demás, porque imagina lo difícil que sería convivir conmigo si no me trabajara un poquito.  Sin embargo, hay cosas en mí que no van a cambiar. No por terquedad, sino porque son parte de mi esencia, como el latido del corazón o la forma en que la luna sigue sus ciclos. Sé que nunca continuaré una relación después de una infidelidad, ni mantendré una amistad después de una traición. Siempre evaluaré mis opciones antes de decidir algo y no volverme adicta a ninguna droga. Cada año tendré una libreta para escribir, hablaré con los animales y con todas las cosas, y cada mañana mi día empezará con café.  Evaluar la incomodidad, ni dejaré que otros me dirijan sin antes cuestionarlo. Seguiré escuchando más de lo que hablo, pintándome los labios de rojo y riéndome en momentos serios sin quererlo. P...

No estoy echa para todos🪐

No debo cargar con lo que otros suponen, ni sembrar en mi pecho raíces ajenas, ni regar frutos que nunca fueron míos, ni llenar mi voz de ecos que no nacieron en ella. Los rumores… ¿Desde cuándo me visto con palabras que no pronuncié? ¿Desde cuándo me roza una historia que no escribí? He aprendido a verlos desde la distancia, como el humo que se desvanece, sin tocarme, sin alterar mi calma. Mi vida es mi creación, no es un molde para todos, pero sí para mí. La autenticidad es un fuego que se alimenta de verdad, un aura que se siente, no se explica. No conoce el miedo, porque entiende la magia que genera. Si mi misterio te incomoda, ¿por qué habría de hacerlo mío? Si prefieres descifrarme en vez de sentirme, si la urgencia de entenderme es mayor que la de disfrutarme, entonces la incertidumbre es tuya, no mía. No soy respuesta, soy una pregunta abierta al viento, un enigma sin prisa, un alma que se expande sin miedo a lo desconocido. No regreso a historias pasadas, no las quiero de vuel...

Estrellas que se alinean o caminos paralelos.

Todo aquello que brinda bienestar es, en esencia, una manifestación de la felicidad. Sin embargo, la búsqueda de ese estado es profundamente personal, casi un viaje hacia la definición íntima de lo que significa ser feliz. En el terreno de las relaciones de pareja, este proceso se convierte en un desafío único: sacude el universo interior y abre caminos que pueden revelar tanto lo mejor como lo peor de cada individuo, dependiendo de la madurez emocional que haya cultivado. Todo aquello que empuja fuera de la zona de confort trae consigo grandes desafíos. Una relación de pareja despierta rincones del alma que, en soledad, difícilmente se explorarían. No importa cuánto autoconocimiento se haya alcanzado, nada se compara con el reflejo que devuelve el otro. La convivencia y el vínculo con una pareja confrontan con nuevos escenarios, donde emergen tanto fortalezas como sombras. Para algunas personas, la paz se encuentra en la soledad más que en las complejidades de una relación. No se trat...

Puentes

Si mis palabras logran provocarte algo, me siento profundamente conmovida. Es curioso cómo lo que otros escriben también me suscita una marea de emociones; a veces me envuelve la admiración, otras veces el cuestionamiento. Creo que quienes creamos, rara vez somos plenamente conscientes del impacto que nuestras creaciones pueden tener en el alma de quienes las reciben. Recuerdo a un amigo muy especial de hace muchos años, un Escorpio con quien forjé un lazo a través del arte. Compartimos vivencias tan intensas que un día decidí devolverle un fragmento de todo aquello, utilizando una pata de la mesa del arte: las palabras. Le entregué un libro que había escrito. En una pagina había palabras solo para el. Títulada: Escorpión.  Me alejé discretamente al otro lado de la habitación, fingiendo que no observaba, pero desde la distancia percibí el instante en que levantó la mirada. Sus ojos se encontraron con los míos, caminó hacia mí con las manos abiertas y lágrimas en su rostro. Me abraz...

En busca de la paciencia.

D urante la pandemia, tomé la decisión de trabajar en algo que, aunque parecía sencillo, resultó ser un desafío mucho mayor de lo que imaginaba: la paciencia. Pensaba que bastaría con hacer algunos ajustes en mi rutina diaria, pero rápidamente entendí que la verdadera paciencia no es algo superficial, ni una habilidad que se adquiera de manera rápida. Se cultiva desde lo más profundo, como una semilla que debe ser regada y cuidada con esmero.   Me propuse realizar cardio y pesas todos los días, meditar al despertar, antes de dormir, e incluso en el mediodía. Estos momentos de pausa me permitieron ver la vida desde otra perspectiva, con más calma y menos prisa. La simple observación de las pequeñas cosas diarias me mostró cuán profundamente nuestras experiencias están relacionadas con los cambios internos que estamos dispuestos a hacer. Lo que parecía un esfuerzo enorme se transformó en una oportunidad de transformación personal.   Con el sistema nervioso más calmado, mi pacien...

La mirada hacia el interior

Las situaciones que experimentamos en nuestras vidas tienen el propósito de impulsarnos hacia la evolución ; sin embargo, esto requiere un nivel significativo de introspección. Nuestras primeras enseñanzas están orientadas hacia el exterior: nos nutrimos de todo lo que vemos, escuchamos y crecemos rodeados de una infinidad de información que utilizamos. Empezar a mirar hacia dentro es una decisión que solo se toma de manera consciente. Nuestro cerebro está programado con estructuras que adquirimos a lo largo del tiempo, y continuamente seguimos sumando nuevas programaciones. Este proceso ocurre de forma consciente o inconsciente mientras absorbemos creencias.   Si tu programación está basada en la crítica destructiva, los juicios, el mal humor, la sensación de insuficiencia y la creencia de "yo bien, tú mal", es momento de reflexionar. La crítica destructiva es la insistencia en señalar lo que hacen los demás porque te causa incomodidad. Quien como costumbre lo hace no acepta...